Me resulta inevitable pensar antes en las partes a partir de las necesidades de un todo. Transformar un objeto, ya sea estático o dinámico, dividiéndolo en una sucesión de herramientas. Es una sucesión porque todo es identificado con unas funciones. Se establecen unos tiempos marcados por acciones que al igual que conforman la experiencia de su propia percepción, establecen las bases de su concepción. El resultado es un par de experiencias paralelas basadas en la huella de cada instante. La representación está basada en preguntas referidas directamente a verbos, por un lado, y por otro en lo estático. Lo estático es estructural. La construcción es la reflexión sobre la estructura. Es un ejercicio inteligente de la composición de elementos materiales mediante herramientas. Y a su vez estas herramientas tienen nombre de verbo.
“Hay verbos que no existen, y sin embargo los usamos como herramienta. Estos se encuentran en el mundo de los inmateriales.

